Silene: del sabor de las collejas al olor floral de la polinización de guardería

1Estudiante del Máster en Técnicas de Conservación de la Biodiversidad y Ecología de la URJC.
2Estudiante predoctoral del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC.
*Autor de correspondencia: smichavila@cnb.csic.es

Las Cariofiláceas son una familia cosmopolita de angiospermas herbáceas compuesta por unos 80 géneros y unas 2000 especies, cuya área de distribución más diversa es la cuenca mediterránea. Uno de los géneros más conocidos de esta familia es el género Silene. En España se conocen popularmente por sus famosas collejas comestibles. Estas plantas silvestres que se recolectan en primavera tienen un alto valor nutricional parecido, o ligeramente superior en algunos aspectos, a las espinacas o las acelgas. Se comen típicamente como verduras frescas o se cocinan para platos de cuchara. También se estudian por su sorprendente mecanismo de polinización de guardería. Este proceso se traduce en una interacción planta-polinizador tan estrecha como necesaria y peligrosa al mismo tiempo, ya que el propio polinizador puede ser al mismo tiempo un parásito. Las especies del género Silene tienen un rango de características tan amplio que les permite interaccionar con polinizadores diurnos y nocturnos. Esto que parece algo sencillo, implica una dualidad totalmente opuesta. Además, son capaces de regular el número de veces que dichos polinizadores las visitan a través de variaciones del olor floral modificando su fragancia. En este artículo hemos querido mostrar la riqueza cultural que nos recuerda quiénes somos con un exquisito plato de collejas, a la vez que no deja de sorprendernos la riqueza natural que representa el singular proceso de polinización de este grupo de plantas.

Ponemos información de calidad relacionada con el medioambiente en un lenguaje menos técnico.

¿Nos acompañas?

Datos de contacto