Mercè Palacios1*, Elena Arriero1, Francisco Pulido1 y David Martín-Gálvez2
1Departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución, Universidad Complutense de Madrid (UCM), España.
2Departamento de Biología Animal, Universidad de Málaga (UMA), España. *Autora de correspondencia: mariamep@ucm.es
Las aves son un modelo de estudio muy adecuado para investigar la evolución. Todos los años, muchas de ellas realizan llamativas migraciones estacionales, un comportamiento estudiado desde hace tiempo y desde diferentes enfoques, pero que aún plantea muchas cuestiones a resolver. Algunas especies presentan variación poblacional en su comportamiento migratorio, dando lugar a poblaciones parcialmente migratorias, en las que coexisten aves que migran y aves residentes. Este escenario permite estudiar las causas y consecuencias evolutivas y ecológicas de ambas estrategias, así como explorar el origen y mantenimiento de la variación de este comportamiento a distintos niveles. Hasta el momento se han realizado numerosos estudios morfológicos, fisiológicos, genéticos y más recientemente, análisis genómicos, incluyendo la expresión de genes que confirman la diferenciación en función del comportamiento migratorio o como consecuencia del mismo. Este trabajo repasa las técnicas metodológicas más idóneas para detectar individuos con diferente estrategia migratoria, con especial atención al análisis de isótopos estables en plumas; además, describe los tipos de preguntas y análisis que se pueden plantear entre individuos migradores y residentes usando a la abubilla (Upupa epops) como especie de estudio. Esta ave no paseriforme de tamaño medio se presenta como un buen modelo para tal fin puesto que se reproduce en nuestras latitudes y tiene individuos migradores de larga distancia que pasan el invierno en África subsahariana e individuos residentes en poblaciones de la península ibérica.


